Es una reserva natural costera que se encuentra a 12 km de Villa Gesell. Protege ambientes de playas, dunas y bañados, y la fauna silvestre que habita.
Para poder visitarla, hay que ir caminando un trayecto largo por la playa. Por tal motivo se recomienda tener buen estado físico, y llevar abundante agua, protector solar y sombrero. Se parte de Mar Azul, desde donde la calle 47 intercepta la playa. La última vez que estuve en este lugar, había un estacionamiento con vigilancia.
Hay 2 sectores para visitar:
— Sendero ecoturístico: su entrada está situada en la misma playa. Cuando estuve había guardaparques dando información. Es un sendero autoguiado donde se pasa por zonas de dunas, bañados y pastizal.
— Faro Querandí: se llega después de transitar 14 km por la playa, por lo cual se aconseja tener buena condición física para hacer este paseo. El faro está situado en una zona totalmente agreste. Aconsejo averiguar previamente si está habilitado ingresar y subirlo, en las oficinas de información turística de Mar Azul o Villa Gesell.
Esta reserva es ideal para observar fauna, gracias a las condiciones naturales y la ausencia de urbanización. Algunas especies que se pueden ver son las siguientes:
— Lagartija de las dunas (Liolaemus multimaculatus): es un reptil de interés porque está en peligro de extinción. Para encontrarla hay que prestar atención porque se mimetiza con la arena donde normalmente frecuenta.
— Mamíferos como el zorro gris (Lycalopex gymnocercus) y el tuco-tuco de los talares (Ctenomys talarum).
— En la playa se observan aves marinas como gaviotas, gaviotines y playeros, entre las cuales son muy comunes el ostrero común (Haematopus palliatus) y el gaviotín golondrina (Sterna hirundo).