Es una isla del mar Argentino, en la provincia de Santa Cruz. Está a 3 km de la costa y a unos 21 km de la costanera de Puerto Deseado. Se encuentra dentro de un área protegida llamada parque interjurisdiccional marino Isla Pingüino.
Constituye un destino único para quienes se interesan por la naturaleza. Por un lado, allí está presente una gran variedad de especies de fauna silvestre. Y por otro lado tiene la particularidad de albergar una colonia de pingüinos penacho amarillo, una especie diferente de la que se observa habitualmente en las pingüineras continentales de Argentina.
Para conocer la isla se debe realizar un viaje embarcado con alguna de las agencias habilitadas en Puerto Deseado. Estos operadores turísticos pueden encontrarse en esa ciudad en la zona del puerto o también en Punta Cascajo. Es importante mencionar que para realizar la excursión el clima debe ser adecuado, ya que por ejemplo no se puede hacer con vientos fuertes. También se debe consultar en las agencias si es necesario un mínimo de personas para confirmar la excursión o si conviene reservar. Otra cosa importante es que los pingüinos no están todo el año, y la mejor época para verlos es entre octubre y marzo.
El viaje hasta la isla dura alrededor de 1 hora (ida) y generalmente se permanece allí unas horas. En la ida o la vuelta, a veces se hace un acercamiento para ver islotes con lobos marinos y cormoranes. También puede incluir la navegación por zonas donde es frecuente el avistaje de delfines.
Al desembarcar en la isla, en la playa suele haber un gran número de lobos marinos que se observan a la distancia. Se la recorre por un sendero acompañado de un guía que relata distintos detalles e historias del lugar. En un momento se pasa por un faro, visible durante gran parte de la caminata, que fue construido en 1908 y actualmente funciona.
En la isla hay dos especies de pingüinos. Una es el pingüino de Magallanes o patagónico (Spheniscus magellanicus), que normalmente se observa en gran número en las pingüineras que visitan los turistas en la parte continental del país como Punta Tombo, Cabo Dos Bahías, parque nacional Monte León, etc. La otra es el pingüino penacho amarillo (Eudyptes chrysocome), de gran interés porque no es una especie que se observa en esos sitios turísticos continentales. Cabe destacar que ambas colonias no se mezclan, sino que los individuos de una y otra permanecen separados, y pocas veces se ve alguno de una especie en la colonia de la otra.
También hay otras aves presentes. Al llegar a la isla suelen observarse cormoranes imperiales (Leucocarbo atriceps) y palomas antárticas (Chionis albus). Están las especies de escúas común (Catharacta chilensis) y antártica (Catharacta antarctica), que muchas veces atacan las crías de los pingüinos y por eso frecuentan cerca de sus colonias.