La reserva natural absoluta Cabo Blanco, en el extremo sur de la península de Nicoya de Costa Rica, es un buen lugar para la observación de fauna silvestre. Además de ser un área protegida que preserva su ecosistema, presenta un sendero de 4,5 km de largo que permite recorrerla.
En ella se pueden ver mamíferos comunes como guatusas (Dasyprocta punctata), monos aulladores (Alouatta palliata), monos cariblancos (Cebus imitator), pizotes (Nasua narica), etc. Esta reserva protege el mono araña (Ateles geoffroyi), que está en gran peligro de extinción.
Hay muchísimas especies de aves registradas. Son abundantes algunas muy vistosas como el momoto cejiceleste o pájato bobo (Eumomota superciliosa), trogón cabecinegro (Trogon melanocephalus) y urraca copetona (Calocitta formosa).
Hacia el sur está la isla Cabo Blanco, donde anida el piquero moreno (Sula leucogaster).